lunes

En bandeja

un ángel que te ladra si te vistes
Manuel Del Cabral,
Rep. Dominicana


(…) y labio arriba se levanta la helada.
Yo escucho en silencio cómo arrastra los zapatos
que traen la mitad de su cuerpo envuelto en mi camisa de invierno.
Sin mudar el aire palpo la cama, corro almohadones,
pongo una rodilla cerca de su mesa de luz, esperando.
Cuando llega al pasillo, mi pecho es un tero enloquecido.
Ella detiene la respiración –casi se cae la bandeja con el mate- y yo
intuyo que algún puta que lo parió sale de sus ojos.
Me parece verla haciendo equilibrio
con sus pezones despiertos cerca de la yerbera.
Cierro la mitad del ojo sobre la almohada para no perderme
el espectáculo de sus piernas como péndulos dorados sobre la puerta gris.
Entra, apoya la bandeja sobre la cama
(yo viajo en el flash de sus pechos estirados)
y se recuesta en medio de una polvareda de piel y saliva (…)

.

11 comentarios:

Natalia Molina dijo...

la imagen del pecho como un tero enloquecido me queda dando vueltas, los pájaros son sabios.
un abrazo, sergio.

Nan dijo...

un trago de imágenes muy de amar así, me sentí como en casa, bello amanecer a la vida

Sergio Sarachu dijo...

Nat, es posible que uno tenga una locura generalizada, pero el centro de la murga está en el pecho y por ahí cantan los teros... claro que los que venimos del campo sabemos que el tero canta en un lugar donde no está el nido, para despistar. Estos teros míos se enloquecieron en el pecho, es decir en el centro exacto donde anidó aquella bandeja.. ja

los pájaros y tu paso por aquí, son sabios, gracias


Nan, muy de amar así, ese flequillo que tiene tu blog que se agita para ganarle un lugar a soy sola

bella la vida con tus pasadas por estos lados!!

Anónimo dijo...

y a ella casi se le cae la bandeja porque está apurada por encontrar ese poeta poniendo las palabras exactas ´entre piel y saliva´.
Zoe

La Moro dijo...

La letra más bella es la que puede cantarle a la poesía de lo cotidiano. Pienso... mirar el Escorial y escribir a su magno porte, mirar una luna perfecta y recitar...sí lo han hecho. Convertir en arte un momento nuestro, de todos los días, para luego dejar que tus palabras lo canten: ésa es la poesía que más disfruto.
Gracias (una vez más y van...) por compartir retazos de su alma, poeta. Me robo este poema suyo, y la imagen de los álamos como labiales. Si supiera que lo plagio hasta en el mensaje de bienvenida de mi messenger... ¡No tengo perdón de los dioses yo!

Sergio Sarachu dijo...

Zoe, a cuántos poetas le dirá usted esas cosas!!
Siempre me llena de alegría tu paso por aquí y tus aportes

Beso

Sergio Sarachu dijo...

Moro querida, usted no me plagia, en realidad hace que las poesías se completen con su talle. Si las tomastes como propias, no sólo son tuyas sino que son más poesía.

Y perdónese, Diosa, que contagiar con su belleza no es delito

que disfruten este fin de semana en la Isla, y no se olvide de mí en la queimada!!
Beso

Carla dijo...

Hola Sergio!
vengo de literario kapasulino para avisrte que ya puse un enlace de tu pagina en la nuestra, ademas de que estoy siguiendo tu blog, gracias por seguir el mio.
Si queres ver el enlace anda a la sección Paginas Amigas.
Saludos!

Sergio Sarachu dijo...

Hola Carla! bienvenida a esta partecita de lo que se escribe en la Patagonia y gracias por abrir una puerta en ese Entre Ríos tan bello.
Nos vemos, nos leemos.

Anónimo dijo...

y eso es poesia...uno siempre sintiendo esperando que caiga de la bandeja -que caiga de una o mil caidas-, que caiga toda sobre nosotros...o al menos que se tambalee!!!...esa es su eterna promesa...Usted siempre haciendola temblar. Un abrazote -maritza-

Sergio Sarachu dijo...

Maritza!! qué cálido tu abrazote!!
y nosotros siempre así, siempre desprolijos en la foto, con la voz despeinada, buscándole la horma a las palabras... que al final siempre quedan chicas!!
Hágame un lugarcito en el bolso y acuérdese de mí en la queimada de la Isla
Que la pasen bien y a la vuelta, otros abrazotes!