miércoles

Voraz

(...) el proyectil del frío
se mide entre partidas y llegadas.
En esos ojos, esa piel, ese país. En este oficio del pulmón.

El arma que sostiene, al final,
es el tránsito entre el pulmón y la caricia insaciable
que vendrá.
Este pulmón mensurado por un cielo voraz, percutor (...)