miércoles

Versión de mí

(…) y el vapor de tu voz
diluye el filo de esta noche que roe el baldío de tu silla,
la camisa abollada a los pies de la cama,
las contracciones de tus anillos sobre la alfombra.
No es un sonido tu voz.
Es el aroma fugaz de tus palabras
apurando verbos y consonantes contra la puerta.
Es tu acento tiernizado,
tu boca limando silencios en cada rasguido del pulmón.

Es aquella versión de mi con su fusta en el oído (…)

.

4 comentarios:

Bruno Di Benedetto dijo...

Salud, Sergio! ese verso: "sucio, bien herido... me recordó (muy arbitrariamente) a "Perseguido por buenas razones" de Bertolt Brecht. No sé si hay heridas buenas, sé que hay heridas inevitables. Y algunas que no conviene evitar, como las de la poesía o la búsqueda incansable.
abrazo

Carlos dijo...

Ahí está la magia de lo poético, dos palabras para el ojo, o el oído, y un sin fin de imagenes que se disparan en la cabeza.
Te saludo medio de la imagen gigantezca de la silla vacía que nombrás cuando hay que nombrar a la ausencia.
(esa es, por hoy, la imagen que me guardo)Gracias por eso entonces.

UN ABRAZO.

Sergio Sarachu dijo...

Bruno querido! qué bueno saber de tu paso por aquí y desde ya está a disposición de todos la dirección de tu espacio. (Recomiendo pasar por el tendal de Bruno, sin desperdicios, buena poesía).
Y sí... hay heridas, pero en algunos casos es bueno que lleguen hasta la corteza hasta el primer borrador de la palabra, "para ver el día desde la médula", como diría Del Cabral.
Un gran abrazo!

Carlos, nos seguimos encontrando en la poesía como anticipo de un encuentro para charlarnos todo!
Nos vemos!

Carla dijo...

Muy bueno! Me encantaron tus letras!